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Observatorio de Transición Energética

Demanda por balance

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Demanda de Energía por Balance

El balance crítico: la energía que el sistema tuvo que sostener

Si la Demanda por Retiro nos habla de la electricidad que finalmente se entrega y se consume, la Demanda de Energía por Balance revela una capa más exigente y menos visible del sistema: el esfuerzo real de generación. Es la energía que tuvo que inyectarse, hora tras hora, para que el sistema se mantuviera en equilibrio, incorporando explícitamente aquello que nunca llegó al usuario final: las pérdidas técnicas y no técnicas, y descontando la energía que salió del país vía exportaciones.

Este indicador no mide consumo; mide tensión operativa. Refleja cuánta energía fue necesaria para sostener el sistema completo, no solo para satisfacer la demanda final. A partir de casi 790 mil registros horarios, este dashboard reconstruye esa presión constante sobre la generación eléctrica en nueve regiones de control, desde sistemas aislados hasta los grandes núcleos interconectados.

Crecimiento del esfuerzo: más energía para sostener el mismo sistema

Entre 2017 y 2025, la demanda por balance pasó de 302,952 GWh a 352,918 GWh. El incremento acumulado fue de 49,965 GWh, equivalente a un crecimiento de 16.5% en menos de una década. Dicho de forma operativa: hoy el sistema necesita casi 50 TWh adicionales cada año para mantenerse estable frente al aumento del consumo, las pérdidas inherentes y la complejidad de la red.

El crecimiento no es trivial si se observa en perspectiva comparada. Por cada 10 GWh adicionales de demanda por retiro registrados en el periodo, el sistema tuvo que inyectar aproximadamente 11.3 GWh por balance. Esa diferencia resume el costo estructural de operar una red extensa: no todo lo que se genera llega, pero todo lo que se pierde sí tuvo que producirse.

Hitos del sistema: caídas, rebotes y récords

La serie histórica revela un comportamiento conocido, pero no por ello menos revelador. 2020 marca el único retroceso claro del periodo: la demanda por balance cayó a 311,508 GWh, una reducción cercana al 2.2% respecto a 2019. No fue un problema de capacidad, sino de actividad: el sistema respondió a una economía que se desaceleró abruptamente.

La respuesta posterior confirma la resiliencia de la infraestructura. En 2021, la demanda por balance creció 3.5%, superando con claridad los niveles previos. Desde entonces, el sistema entró en una fase de expansión sostenida, con aumentos consecutivos hasta alcanzar su máximo histórico en 2025, con 352,918 GWh.

Ese récord no es solo una cifra: es la confirmación de que el sistema está operando en un nuevo umbral estructural. Entre 2022 y 2025, el balance aumentó en 19,418 GWh, lo que representa casi 39% del crecimiento total del periodo. La presión sobre la generación es reciente y persistente.

Balance vs. retiro: el costo invisible de operar la red

Comparar la demanda por balance con la demanda por retiro permite entender el “sobreesfuerzo” del sistema. En 2025, la demanda por balance fue aproximadamente 6,764 GWh mayor que la demanda por retiro. Esa brecha no es un error ni una ineficiencia aislada: es el costo operativo del sistema eléctrico, la energía que se genera para compensar pérdidas y garantizar continuidad.

Visto en proporciones: por cada 100 GWh efectivamente retirados, el sistema tuvo que generar casi 102 GWh para mantenerse en equilibrio. El balance, entonces, no solo mide cuánto se consume, sino cuánto le cuesta al sistema sostener ese consumo.

Nueve regiones, nueve formas de equilibrar la red

La demanda por balance no se distribuye de manera uniforme. Las nueve regiones de control funcionan como subsistemas con lógicas distintas. Baja California y Baja California Sur operan como sistemas aislados, donde el balance es un ejercicio de precisión; Central, Occidente y Noreste concentran el mayor peso estructural del sistema; Noroeste, Norte y Oriente incorporan la interacción entre demanda interna, exportaciones y restricciones regionales; y la Península de Yucatán enfrenta un balance particularmente sensible, donde la generación local y las limitaciones de transmisión amplifican el esfuerzo requerido.

Este dashboard permite observar cómo cada región responde al mismo reto —mantener el equilibrio— desde condiciones técnicas y geográficas muy distintas.

Leer el sistema desde el equilibrio

La demanda por balance es, quizás, el indicador más honesto del sistema eléctrico. No se puede “optimizar” sin consecuencias: cada GWh adicional refleja una necesidad real de generación, una respuesta física a la demanda, las pérdidas y la operación de la red.

Explorar este tablero es observar cómo el sistema aprende a sostenerse. Al cambiar la escala temporal —de la hora al año— se revelan los momentos de mayor tensión, los periodos de alivio y los puntos donde la infraestructura es llevada al límite. La historia del balance no es la del consumo visible, sino la del esfuerzo silencioso que permite que todo lo demás ocurra.

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Este espacio también está concebido como un punto de diálogo. Si, al recorrer los datos, surgen dudas, comentarios analíticos o la necesidad de profundizar en algún corte específico de información, el equipo de OBTREN está disponible para acompañar la lectura y ampliar el alcance del análisis.

Para cualquier consulta técnica, solicitud de datos adicionales o intercambio metodológico, puedes ponerte en contacto con Sebastián Arcos (sebastian.arcos@ideathinktank.org.mx) o con Ricardo Cruz (ricardo.cruz@ideathinktank.org.mx). La conversación informada es parte esencial de una transición energética basada en evidencia.